As ordens de deportação aumentaram para 27.8% nos primeiros seis meses do Governo de Donald Trump, com um total de 49.983, segundo informou o Departamento de Justiça.
A cifra de ordens de deportação não equivale ao número de deportações efetuadas, já que em ocasiões as autoridades federais devem localizar os imigrantes indocumentados después de que se emite la orden.
El total de órdenes de deportación emitidas entre el 1 de febrero de este año y el 31 de julio fue de 49,983, frente a las 39,113 del mismo periodo del año anterior, detalló el Departamento en una breve nota.
El número de órdenes de “salida voluntaria” -el inmigrante acepta dejar el país antes de una fecha determinada- aumentó un 30.9 %, al pasar de 43,595 en ese periodo de 2016 a 57,069 este año.
La cifra de “decisiones finales” -cuando culmina el proceso a nivel de juez migratorio- creció también, un 14.5 %, de las 63,850 en ese periodo de 2016 a las 73,127 este año.
El Departamento de Justicia, en aplicación de una orden ejecutiva de Trump para endurecer la política migratoria firmada el 25 de enero, ha movilizado a más de un centenar de los jueces migratorios existentes a centros de detención de todo el país.
El 90 por ciento de esos casos han culminado en órdenes de deportación, indica la nota.
El Departamento de Justicia también ha contratado a 54 jueces migratorios más desde que Trump llegó a la Casa Blanca y sigue contratando nuevos jueces de inmigración cada mes.
El departamento está en proceso de revisar sus prácticas y tecnología para “identificar vías para aumentar la productividad de los jueces sin comprometer el debido proceso”, señala el comunicado.
La mano dura con la inmigración irregular fue una de las grandes promesas de campaña de Donald Trump, que recientemente nombró al secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, como su jefe de gabinete por lo satisfecho que está con la labor del Departamento.
Las recientes redadas migratorias en distintas partes del país han sembrado temor entre inmigrantes, especialmente los indocumentados. Se estima que en EEUU existen unas 11 millones de personas sin papeles migratorios, muchas de ellas de origen mexicano y de países sudamericanos. En la foto, un edificio del gobierno federal.
Más allá de enfocarse en la inmigración de personas sin documentos, la semana pasada fue anunciada una propuesta de ley de dos senadores republicanos, Tom Cotton y David Perdue, bendecida por Trump, que busca ahora reducir a la mitad la inmigración legal en Estados Unidos. Te puede interesar: Nuevo sistema migratorio de Trump: quién se beneficiaría y quién no.















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